C023, o El Abuso del Sistema

El grupo inglés de música reggae UB40 no toma su nombre de un bombardero, como la leyenda urbana hace creer, sino del formulario de petición de pago por desempleo, de la Oficina de Empleo a la que acudían con frecuencia antes de su éxito. El nombre de esta entrada es mi equivalente a UB40.
C023 fue el número que recibí aquel 16 de febrero que da origen a la carta que hoy mismo he enviado al Defensor del Pueblo.
Lean, lean...

Señor Defensor del Pueblo:

Me dirijo a usted porque el pasado 16 de febrero hice una reclamación al Servicio Público Estatal de Empleo, de la cual puede leer el siguiente extracto:
"Quiero pedir que la prestación contributiva que tengo aprobada se me pague mediante otra vía diferente a la bancaria [...] por las altas tasas de mantenimiento anual de una cartilla bancaria (rondando los 60 € anuales), cantidad que no estoy dispuesto a pagar." Esta petición ha sido desestimada, aplicando el artículo 26.2 del Real Decreto 625/1985.

De la misma manera la Junta de Andalucía debe pagarme un dinero, para lo cual me exige tener una cuenta bancaria para hacer el ingreso.

Otro caso reciente ha sido el de Endesa, que me debe una cantidad en concepto de fianza. Cuando la reclamé, el operario me dijo que la fianza no se devuelve en mercado libre, sino obligatoriamente a través de cuenta bancaria.

Dudo que la legislación que apadrina este maridaje entre la banca (empresa privada) y los organismos del Estado (empresa pública) sea constitucional. El mayor agravio no es obligarnos a pagar un dinero precioso a dichas empresas, sino obligar a los ciudadanos a establecer una relación contractual con una empresa privada en contra de su voluntad. Tengo derecho a ese dinero, pero no deseo firmar un contrato con ningún banco, condición exigida para obtenerlo. ¿Pueden negarme el dinero con esa condición?

Informaré de su respuesta a los lectores de este blog:


Continuación... El Abuso del Sistema (II)

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Gramáticas inútiles. Colores imposibles.

Anarquismo emocional y neorreligiones

Las granjas WWOOF