Feliz día nuevo


Walking es otro ensayo filosófico de Thoreau. Es posterior a Walden, y continúa sus formas e intenciones, su naturalismo casi místico. No es un libro al uso, porque habla de las bondades de caminar por el campo, pero no para mejorar la salud física o psicológica del caminante, sino para mejorar la sociedad, se podría decir, en un sentido simbólico.

Alaba sobre todas las cosas lo auténtico, salvaje y natural, en contra del falso protocolo de los hombres, su aborregamiento y domesticación:
"Dadme por amigos y vecinos hombres salvajes, no hombres domesticados" (Walking)

El protocolo esclaviza a los hombres. Observando a mis perros puedo comprobar qué cierto es eso, y pongo en duda quién es dueño de quién:
Mientras todos los humanos occidentales cambiamos al mismo tiempo la hora de nuestros relojes para adaptarnos a no sé qué convenio internacional, los animales sólo esperan a que el sol ilumine y caliente para empezar su actividad diaria, dándonos una lección de sensatez.
Mientras los humanos empezamos un nuevo año una noche cualquiera de invierno elegida por consenso, el ciclo de los animales comienza con las primaveras (por cierto, que hasta el siglo XVI los hombres celebrábamos la entrada del año con el equinoccio de primavera).

Recordando por segunda vez en este blog a Aristóteles, parafraseo otra de sus frases: "El hombre más poderoso es aquel que es totalmente dueño de sí mismo". Por eso, aunque nos creamos dueños de nuestros perros, creo que son ellos los que se apiadan de nosotros mientras descorchamos las botellas para celebrar complicadas y absurdas conjeturas calendáricas.

La civilización de los animales se rige por lo universal, no por lo internacional, y en esto radica la teoría del psiquiatra Claudio Naranjo cuando dice que la mayoría de los desequilibrios mentales hicieron su aparición en la humanidad cuando ésta se apartó de la naturaleza. Y yo añado: cuando se inventó el protocolo.

3 comentarios

Entradas populares de este blog

Gramáticas inútiles. Colores imposibles.

Las granjas WWOOF

Anarquismo emocional y neorreligiones