El rey de España es el jefe de los torturadores



Gane quien gane en las próximas elecciones municipales del 22 de mayo, quisiera dejar una reflexión en el aire:

Imaginen que un alcalde o concejal deja su cargo político en herencia a su hijo. ¿Suena descabellado? Pues eso sucede en España, pero a mayor escala, pues no es un simple alcalde el que lo hace, sino el propio Jefe de Estado.

Como diría Salman Rushdie, esto es un PECPE (Proceso Excesivamente Complicado Para Explicarlo)

Por cierto, la frase que da título a la entrada fue pronunciada por Arnaldo Otegi en 2003, y la transcribo aquí por el mero carácter informativo de este blog. Espero que no sea censurado por ello, y haya que dar la razón a lo que Iñaki Anasagasti cuenta en su libro Una monarquía protegida por la censura (Foca, 2009)
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