Mary of the Pains



Rebecca es una chica estadounidense de religión protestante. Ahora está descubriendo la cultura católica, quizá en el país más influido por esta corriente. Me gusta conocer las impresiones de alguien que procede de una cultura anglosajona, porque veo cómo éstas coinciden con las reflexiones que hace Michel Onfray sobre el cristianismo católico en su Traité d´athéologie, un libro de culto, definitivo, que vendió más de doscientos mil ejemplares en Francia.
Rebecca ha notado cómo el catolicismo potencia el gusto por el dolor, la penitencia, el martirio, el sufrimiento... es decir, lo que Onfray llama "pulsión de muerte".
A este respecto encuentro bastantes relaciones entre el cine gore y la imaginería católica. De hecho, muchos contenidos televisivos vetados para el público infantil contienen menos violencia que algunas imágenes católicas que podemos ver en iglesias, museos o pasos de Semana Santa.
El sufrimiento y la negación del placer están presentes en nuestra cultura: en el origen de las fiestas tradicionales, en la impureza del sexo, en el descrédito de las relaciones homosexuales, poniendo límites incluso a nuestra libertad de expresión y pensamiento. En este último sentido Rebecca parece notar que los españoles tengamos todos la misma concepción de la vida y, con ligeras variantes, prácticamente la misma ideología. Somos como clones unos de otros.
Esta sensación es aterradora, pues parece que todo lo que se habla en foros liberales sobre la imposición del "Pensamiento Único" por la Iglesia católica, es cierto. Y alguien venido de fuera lo percibe con mucha más claridad que los que vivimos dentro del ámbito de influencia del Vaticano.
Es necesario andar alerta ante aquellos que, desde púlpitos o atriles, nos dicen lo que tenemos que hacer, lo que tenemos que decir y cómo hemos de comportarnos. Y piensen, antes de poner un nombre a sus hijos, lo que significan realmente. Ahí van unos ejemplos:
Dolores, Socorro, Piedad, Virginia, Consuelo, Cruz, Misericordia, Remedios, Soledad, Martirio, Angustias, o Inmaculada Concepción. Éste último lo traduciré yo mismo. Significa "concebir un hijo sin hacer el amor". Sin embargo, la Iglesia católica viene advirtiendo desde hace mucho tiempo sobre los problemas morales que plantea la fecundación 'in vitro'. ¿Alguien entiende algo?
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